viernes, 26 de julio de 2013

Pedacitos de Nueva York (cap.4). Noche Estrellada.

Jueves 25 de Julio de 2013

Temperatura y humedad: Se acabó el calor. Cambio radical de temperatura. He de admitir sin tapujos, que hoy he pasado bastante frío, y es que el termómetro habrá bajado unos doce grados así, sin avisar, y claro, esta mañana no he salido muy preparado... Chanclas, pantalón corto y camiseta. En fin...

Lluvia: A ultima hora del día hace su aparición una lluvia "meona", "calabobos" o también llamada "txirimiri"... que para gustos se hicieron los colores.

Cuaderno de bitácora:

*** Top of the rock. 8:00 am. Llego puntual a mi primera cita con el mirador del Rockefeller Center. Cuando llego arriba, me doy cuenta que las guías de Nueva York tienen toda la razón, son mucho mejores estas vistas que las que hay desde lo alto del Empire State Building. Sobre todo, por las vistas a Central Park, y porque fotografiar Manhattan con ese edificio icono de la ciudad que acabo de mencionar dominando el skyline, no tiene precio. Durante mi estancia en el mirador, y como en el fondo soy buen tío, hago fotos a todas las parejas, familias, niños, ancianos y demás personas que me lo piden. Será la mejor foto que tengan del viaje... ;)


*** Arte. Mucho arte. No soy muy aficionado de los museos, pero tengo desde hace 18 años una visita pendiente al MoMA, así que con un poco de retraso, cumplo mi palabra y compro mi ticket después de una larga espera en la cola. Aunque me recorro todo el museo, me voy directo nada más llegar a lo que más me interesa. Y allí están, en la quinta planta, sin duda la más visitada, los postimpresionistas. Cezanne, Gauguin, Van Gogh... El cuadro que busco lo veo desde lejos, y cuando llego allí, me recorre un pequeño escalofrío y pienso si finalmente el síndrome de Stendhal, del que tantas veces he oído hablar, existe de verdad. Contemplo el original de esta obra maestra de Van Gogh, la que sin duda alguna es mi pintura favorita. Junto al cuadro, figura el siguiente texto, que el pintor envía en una carta a su hermano Theo y que os traduzco libremente: "Esta mañana he contemplado el campo desde mi ventana antes del amanecer, sólo se veía la estrella del alba, y parecía muy grande...". El resultado ya lo conocéis.


*** Música. En verano, los conciertos al aire libre proliferan por la ciudad. Me siento junto al Lincoln Center, en un parque acondicionado para este tipo de eventos. Son nuevas tendencias de músicas. El grupo consta de tres violines, un violonchelo, y una solista, que interpretan música realmente extraña, algo experimental y sobre todo muy poco ortodoxa... En cualquier caso, decido seguir sentado y ser un poquito más abierto de mente, que para eso he venido hasta aquí. Al final consigo disfrutar de algunos fragmentos, aunque en general debo admitir que ha sido un concierto "complicado".


*** Top of the Rock. 9:00 pm. Segunda cita con el mirador, esta vez para ver las vistas de noche. Impresionante. Millones de luces conforman un espectáculo que pocas veces he visto. Me quedo al menos media hora tirando fotos, lamentándome de no tener un trípode. Aún así, salen algunas fotos muy decentes... (con la cámara, porque con el móvil no ha salido nada de nada para el blog).

*** Times Square, posiblemente uno de los lugares más fotografiados del mundo por la noche. Me doy un paseo antes de irme al hotel. Hoy es tarde pero merece la pena caminar entre las fastuosas luces de neón. Me vuelvo loco disparando fotos, buscando encuadres y personajes disparatados que me permitan hacer esa foto especial que uno siempre busca. Como no encuentro lo que busco, me siento a comer un perrito caliente, esta vez, afortunadamente, la salsa no pica.


 

*** La vida es efímera. La desgraciada tragedia de estos días en España nos lo vuelve a demostrar una vez más. No perdáis mucho el tiempo en tonterías ni discusiones, no merece la pena. Y si es posible, haced un poquito más feliz a los que os rodean, no cuesta tanto. Hoy una persona me escribía y me hablaba de esa canción de los Beatles que decía: "the love you give is equal to the love you get". Y poco después encontraba esto en la calle, quizás como confirmación de lo anterior...

 

Besos, abrazos y mucho amor.

 

P.D. Quizás alguien se estará preguntando por qué empiezo siempre hablando de la temperatura, la lluvia... Es que siempre que estoy fuera, mi madre me pregunta por el tiempo, y he decidido que así la mantengo informada puntualmente... :) un beso mamá, te quiero!

 

jueves, 25 de julio de 2013

Pedacitos de Nueva York (cap 3). Vaya, vaya, aquí sí hay playa...

Miercoles 24 de Julio de 2013 (hoy sin dudas de ningún tipo...)

Temperatura y humedad: Sin cambios aparentes. Calor pegajoso... (en las estaciones de metro me abstengo de poner adjetivos a la temperatura y humedad por sí esto lo leen niños...).

Lluvia: No ha llovido, ni por el día, ni por la noche. Por la mañana temprano abro la ventana para quitar, no sin un poco de acrobacias, la toalla de encima del equipo de aire exterior. Para mi sorpresa, no soy el único al que ayer le volvieron loco los ruidos del agua... La mitad de las toallas del hotel están colgando fuera de las ventanas tapando las carcasas. Me quedo pensando que no soy tan listo...

Cuaderno de bitácora:

*** Desayuno en... ¡Exacto! ¡Menganito's café! Esta vez imposible pillarme, todas las respuestas aprendidas. Sí, lo quiero caliente, sí, lo quiero para tomar aquí, sí, lo quiero en vaso, no, no de plástico... Genial, mañana ya puedo cambiar de sitio y empezar de nuevo. Mientras desayuno, cojo el New York Times. Lo sujeto bien firme con una mano, con la otra le hago la foto, y lo vuelvo a dejar donde estaba (no tenía sección de deportes...;)


*** 1000 fotos. Ese es el número de fotos hechas con mi cámara (la otra, estas son del móvil) en tres días. Todo apunta a las 3000 al final del viaje, pero es que aquí merece la pena fotografiar todo. Y eso que cada día al llegar al hotel borro casi la mitad...


*** Primeras compras. No soy yo mucho de comprar e ir de tiendas, más bien poco o nada, pero al cambiar de metro salgo a la calle por unas obras, y justo allí esperándome están ese par de zapatillas rojas. Me paro un momento frente al escaparate y lo oigo claramente: "cómpranos, cómpranos...". Y como ya me dijo mi primo, en NY las tallas grandes no son problema, así que hay que aprovechar. Pues dicho y hecho, marchando un 13,5 americano...


*** Coney Island. En otro tiempo, este era uno de los parques de atracciones más importantes y bonitos de América. Hoy, todavía conserva parte del encanto original, con una bonita noria y una antigua montaña rusa junto a la playa, y otras muchas atracciones dirigidas casi exclusivamente a los más pequeños. Por cierto, vista de cerca la montaña rusa tiene mas óxido que los tornillos del Titanic. Un ratito sentado en la playa, una buena comida con una riquísima cherry lemonade, unas 150 fotos a diestro y siniestro, y objetivo cumplido. Más de una hora de metro para ir y lo mismo para volver, aunque creo que ha merecido la pena. Ahí os dejo un par de fotos a las que he añadido un poco de color efecto retro de los 70...

 

*** Tras varios días aquí, descubro que en la recepción del hotel tienen bidones recién preparados de té frío (muy frío) al limón para servirte gratuitamente. Me siento en el sofá del hall y comienzo a escribir el blog desde aquí. Tras tres vasitos y una profunda inspiración (y la correspondiente expiración, que si no me ahogo), me digo a mi mismo, "Que día más tranquilo". Hoy sí. :)


See u tmrw!

 

miércoles, 24 de julio de 2013

Pedacitos de Nueva York (cap 2). El universo está hecho de historias.

Martes 23 de Julio de 2013 (y todo el día pensando que era miércoles...)

Temperatura: Calor, pero más llevadero que ayer...

Humedad: De nuevo muchísima humedad, pero nos vamos adaptando.

Lluvia: Noche de lluvia, muchísima lluvia. Lo sé porque al ruido de los aires acondicionados se une el de las gotas de lluvia cayendo sobre la carcasa metálica exterior del equipo de aire de mi habitación. Al más puro estilo McGyver, pongo un par de toallas de baño encima (un maniático de los ruidos como yo, ya ha pasado por experiencias similares y tiene muchos recursos...). Aunque nada tiene que ver con la lluvia, pero sí con el agua (ahora lo veréis), el frigorífico hace también ruido, así que decido desconectarlo por la noche. Bien, sin ruidos de goteo ni del frigo, sólo los ya conocidos. Llega la mañana. Pongo un pie en el suelo y chof... Se me olvidaba lo que ocurre cuando se descongelan los frigoríficos...

Cuaderno de bitácora:

*** Desayuno en el mismo sitio que ayer (sí, exacto, menganito's coffee...). Hoy ya no me pillan con la preguntita. Antes de que pregunten ya estoy respondiendo: "Hot, thanks". Pero una nueva cuestión me pilla desprevenido y vuelvo a la típica expresión cuando no entiendes algo: "sorry?". Definitivamente el acento de estos tíos es del Iowa profundo... ;)

*** Ahí están, en el metro de primera hora de la mañana. Son jóvenes, trajes a rayas, el New York Times en una mano, mirada de ambición. Dentro hace calor, el aire acondicionado no es muy efectivo, pero ellos no sudan. De hecho, no pestañean, no miran, no respiran... Son los ejecutivos del Downtown. Disimuladamente le doy un codazo a uno de ellos al bajarme. Pues no era para tanto. Al final se quejan como todos... Al bajar en el Downtown es inevitable ver el edificio que se ha construido después de los ataques del 11S. Vayas donde vayas está ahí, imponente, exagerado, el más alto de la ciudad con diferencia, y hoy, con sus últimos metros cubiertos de nubes...

 

*** Ferry a Staten Island. Me abstengo de coger el de la Estatua de la Libertad. El que va a Staten Island es gratis, sí, sí, siempre gratis, y las vistas del monumento y del skyline de Manhattan son excelentes. Para muestra, os dejo una foto hecha desde el ferry. Vale, no para en la isla de la estatua, pero no hace falta, tampoco pensaba subir. Al llegar a Staten Island, salgo del ferry para volver a la sala de espera del ferry que vuelve. No hace falta decir que no hay mucho que ver en este barrio de Nueva York, uno de los cinco junto con Manhattan, Queens, Brooklyn y el Bronx. Lo siento si alguno de los diez millones de lectores que tiene este blog es de Staten Island, espero que no se ofenda...

 

*** Me como mi primer hot dog en un puesto callejero de los miles que hay, esta vez justo enfrente de la Public Library. Pido únicamente ketchup. Después del primer mordisco aquello pica de cojones. ¿Qué demonios de salsa me habrá puesto este tío? Dos botellas de agua y una cocacola después, vuelvo a la normalidad. La visita a la biblioteca de Nueva York impresionante. A la salida, me esperan los rascacielos en la misma calle...

 

*** Interesante reflexión que fotografío en una placa en el suelo. Para los que no conozcan el idioma de Shakespeare, os dejo traducción, que esta es muy facilita: "El universo está hecho de historias, no de átomos". Ahí queda eso.

 

*** Nuevo récord: Llego de vuelta al hotel tras 11 horas y 14 minutos de haberlo dejado esta mañana. Completamente exhausto. Creo que mañana es momento de descansar un poco y tomarme el día con más calma. A este ritmo voy a recorrer más kilómetros que en el Camino de Santiago, y no es broma...

*** Reviso en la habitación las fotos que he hecho con la cámara (la Canon, las que pongo aquí son las del móvil). Está mal que lo diga yo, pero algunas son cojonudamente buenas. Cuando vuelva ya las veréis...

*** Escribo estas líneas mientras veo en directo en la NBC el concurso de moda en USA, "American's got talent" (una especie de "tú sí que vales") en directo desde el Radio City Music Hall, por el que curiosamente he pasado hace unas horas, y donde la gente estaba haciendo unas colas kilométricas e interminables desde cuatro horas antes! Por cierto, no sé muy bien como va la gente en España cuando va a estos eventos de espectador, pero aquí la gente iba vestida de gala...

 

Pues eso, sed felices, vosotros sí que valéis. :)

 

P.D. Historias del abuelo cebolleta: Hablando de ejecutivos agresivos... ¿Alguien se acuerda del grupo de la movida madrileña "Ejecutivos Agresivos" y su pedazo de tema "Mari Pili no no no..."?. ¡Qué grandes!

 

 

martes, 23 de julio de 2013

Pedacitos de Nueva York (cap 1). T-Storm & Cheesecakes.


"Las montañas de Sapa, en el escarpado norte de Vietnam, son tan hermosas como esperaba. Las terrazas de arrozales... "

Ah no, vaya, un momento, que ese era el Plan A para este verano. ¡Qué despiste! No recordaba que unos "problemillas" físicos hicieron totalmente desaconsejable viajar a un lugar tan recóndito, donde la probabilidad de una recaída hubiera sido muy elevada. Pues nada, vuelvo a empezar...

"Y allí, en esa minúscula sala, con más vergüenza que miedo, hemos representado lo que para muchos era nuestra primera pieza de teatro, interpretando un pequeño fragmento de "La vida es sueño", de Calderón de la Barca..."
¡Nooooo! ¡Que éste era el Plan B! Y también se vino abajo un par de días antes de las vacaciones. Hay que ver las vueltas que da la vida... Tampoco pudo ser, así qué, como probablemente ya sabéis, tuve que improvisar un Plan C, que bien podía haber sido cualquier destino, pero, sorpresas de la vida, fue Nueva York...

Pero dicho esto, os diré que nunca he creído en las casualidades. Las cosas que nos ocurren no suceden sin más. Dudo mucho que esté en la naturaleza humana la capacidad de entender qué consecuencias tiene y por qué a diario tomamos en nuestra vida bifurcaciones en ese largo y serpenteante camino que es nuestra existencia. Pero el caso es que lo hacemos, y todas tienen en mayor o menor medida sus resultados. Estoy convencido, y así lo comentaba estos días pasados con otras personas, que mi camino este verano tenía que pasar por esta enorme ciudad, de la que dicen que nunca duerme, y como la letra de la canción de Alicia Keys, donde "no hay nada que no puedas hacer...". De una manera o de otra, al final estoy aquí, y también seré sincero si os digo que tampoco sé ni me preocupa demasiado por qué razón estoy, ya que posiblemente nunca la sepa...



Después de este comienzo, que parece más una reflexión filosófica al final de un capítulo de la saga Star Trek que una narración "bloguera", os cuento que al principio no tenía intención de escribir estos días en el blog. La verdad es que en mis "aventurillas" de boy-scout amateur de otros años me gustaba contar el recorrido de cada día, el sufrimiento cuando el dolor por los kilómetros caminados se hacía muy duro, la incertidumbre siempre presente por llegar o no al objetivo marcado, y todo aquello, queramos o no, me motivaba a plasmar cada día en palabras la consecución de ese reto. Es que soy más de caminar con rumbo fijo por carretera por montaña o por caminos de cabras que por urbes, por eso, este año se me antojaba harto complicado narrar con emoción mis paseos por la ciudad a la que Sinatra cantaba "New York, New York..." que es la parte de la letra que nos sabemos todos los españoles...

Pero al final habrá blog. Y habrá algunas fotos, claro que sí. Pero esta vez sólo iré dejando pequeños "pedacitos" de mis jornadas por estos lares. Pequeños apuntes, reflexiones, algunos momentos curiosos, estúpidos o dignos de mencionar. Digo yo que para hablar del puente de Brooklyn, la Estatua de la Libertad y todo eso son mucho mejores las guías... ;)

Lunes 22 de Julio del año 2013 (calendario terrestre, el que usan en la nave Enterprise lo desconozco)

Temperatura: calor, mucho calor, la h*stia de calor...

Humedad: tres camisetas usadas en un día, y no digo más... (a este paso tendré que ir a la lavandería y mira que me jode...)

Lluvia: por fin he conocido lo que los americanos llaman T-storms.... Una hora jarreando a todo trapo y sin tregua. Parece que a los locales no les importa mucho. Yo, como un pelele, me he tirado los sesenta minutos debajo de un soportal, y sin batería en la cámara para dejar testimonio de la frase anterior. No parece esto muy distinto del monzón que me esperaba en Vietnam...

Cuaderno de bitácora:

*** Desayuno en típica cafetería franquiciada tipo Starbucks pero llamémosla "menganito's coffee". Tras pedir mi café con leche, tardo casi medio minuto en entender la simple pregunta "iced or hot?". Madre mía, y uno piensa que sabe inglés. En mi defensa diré que la pronunciación de "iced" era muy de Iowa... ;)

*** Conversación literal escuchada por la mañana temprano bajo el puente de Brooklyn:

Individuo 1: "tengo hambre, brother, where do we go?"
Individuo 2: "I don't mind pero vámonos ya!"
Individuo 3: "Yo también estoy hungry, guys, let's go, venga vamos!"

*** Hora de comer: me zampo un bocata que denominan American Hero. Tras acabarlo, entiendo que para comerse un pan más duro que el de hace tres días hay que ser un verdadero héroe. No me he comprado la camiseta de Capitán América porque me da vergüenza, pero me la he ganado a pulso...

*** Cheesecake de postre: había olvidado que la densidad del Cheesecake neoyorquino supera con creces la del hierro, el acero y cualquier otro metal de la tabla periódica. Después del American Hero, acabarse la tarta ha sido duro, pero para eso hemos venido aquí, a enfrentarnos a este tipo de desafíos extremos...

*** De vuelta al hotel tras casi 11 horas pateando la ciudad, me reconforta ver que me han cambiado la habitación del piso 2 a otra en el piso 7 para no oir por la noche el aire acondicionado central. Estupendo, ya ni se oyen los enormes ventiladores del edificio, ahora solo se oyen los cuatro equipos de aire de las habitaciones de enfrente (a escasos dos metros, podría saltar y caería en la cama del vecino...).


Mañana más, o no, nunca se sabe,
Besos y abrazos.
Jim

domingo, 14 de julio de 2013

Escalando sus sueños

Papá, hoy el Tour de Francia llega al Mont Ventoux. Sí, ese puerto mítico y descomunal del que tanto nos hablaste, de sus infinitas rampas, de su paisaje desolador, del que nos contabas que no tenía árboles ni sombras donde refugiarse, y cuyos últimos kilómetros se asemejaban a un paisaje lunar sin vida ninguna. Pero los que alcancen su cima hoy no saben que tu ya ganaste allí, llegando en solitario, en un esfuerzo colosal, a la altura de cualquier final épico de los que nos narra Perico cada año.

No saben que tenías ya 63 años, que no te cebaste con ningún escapado, ni tampoco te pusiste de pie en la bici para acelerar el ritmo. No saben que marcaste tu ritmo sin importarte que tardaras una o diez horas. Que se te hizo infinito, pero que no había prisa. No importaba. No lo televisaban, ninguna radio estaba allí, eras únicamente tu y tu bicicleta, avanzando lentamente, mientras caían una tras otra las gotas de sudor que tu cinta no era capaz de absorber. Y con cada gota ganabas más metros y estaba cada vez más cerca esa nueva muesca en tu larguísima lista de cumbres a las que habías vencido.

 

No saben que cuando coronaste se cumplía uno de tus sueños, como cuando subiste el Tourmalet por primera vez, y después Luz Ardiden, y el Aubisque, y Alpe d'huez, y así todos los puertos legendarios donde ganaron los mejores escaladores de la historia del Tour de Francia. Y después vinieron las grandes cimas del Giro de Italia, el Stelvia, el Gavia, etc... porque de aquellos picos que Indurain y Perico habían escalado en nuestra Vuelta a España, habías perdido la cuenta de las veces que los habías subido y bajado.


Todos los que hoy ruedan en ese pelotón multicolor no lo saben, pero nosotros aquí sí, y seguimos estando muy orgullosos de ti. Nos demostraste que nunca es tarde y que no hay edad para cumplir sueños.

Y te echamos de menos. Mucho. Muchísimo. Un beso. Te queremos.

 

lunes, 13 de mayo de 2013

Si Mao levantara la cabeza...

 
 
Shanghai, símbolo de la nueva China. Con más de 23 millones de habitantes, la ciudad se erige como símbolo del despertar chino, de su transición del férreo comunismo a un nuevo capitalismo "supervisado", buscando un difícil y complejo equilibrio entre ambos que da como resultado un sinfín de sorprendentes imágenes para alguien que, como yo, acaba de tener su primer contacto con el gigante asiático.
 
Y este choque cultural se observa desde la misma llegada a Shanghai. Impresiona la visión a través del taxi de los primeros rascacielos, imponentes en la lejanía e hipnotizantes cuando por fin los contemplas al otro lado de la ribera. Grandioso perfil arquitectónico, no exento sin embargo de una cierta impostura y sobredosis de vanidad que caracteriza a esta ciudad.
 
  
Pero como también ocurre en occidente, no es oro todo lo que reluce, y fuera de la zona financiera y de la singular silueta de sus rascacielos, una mayoría de la población se hacina en cientos y cientos de horrendas torres de 20 y 30 alturas, plagadas en sus exteriores por equipos de aire acondicionado que dejarían a nuestro Benidorm a la altura del betún...
 
Sorprendentemente, no hay que irse tan lejos para respirar el contraste de esas dos ciudades que conviven en un solo espacio. Caminando por Nanging Road, la calle posiblemente más fotografiada de Shanghai, uno observa las mismas tiendas opulentas que podría encontrar en la quinta avenida de New York, al lado de lujosos hoteles y restaurantes de diseño. Pero si movido por la curiosidad (y por la búsqueda de algún Rolex falso...) doblas cualquier esquina y te apartas tan sólo diez metros de este bullicioso boulevard, uno se da de bruces con otra realidad completamente distinta. Basta ver las fotos, a las que tan sólo separan unos pocos metros...
 
  
   

El desmesurado crecimiento de la ciudad y su occidentalización se palpan a cada paso. Es impactante la visión de las diferentes carreteras que atraviesan y circunvalan Shanghai, y que van a dos alturas, y en ocasiones, como en la foto, a tres y cuatro alturas, resultando que si vives en una décima planta de uno de esos abominables edificios de los que hablaba antes, es más que probable que la ronda pase no muy lejos de tu ventana. Pero los nuevos tiempos no sólo han llevado modernas y enormes infraestructuras, sino también nuestras costumbres, bien a través de la desinhibición a la hora de vestir (la foto la tomé en la plaza del pueblo, todo un símbolo de los cambios...), de la presencia de McDonalds en emblemáticos lugares de la ciudad (cómo no!!), e incluso de las bodas al más puro estilo torero y tonadillera.... Me pregunto si también regalarían un puro a los hombres y un obsequio absolutamente inútil a las mujeres como aquí. Pero bueno, con hacer la foto según pasaba tuve suficiente, aunque me quedé con las ganas de saberlo... ;-)
 
 
 
 
 
 
Siguiendo con los enormes contrastes, de nuevo en la plaza del pueblo, las viejas costumbres se mantienen y varios grupos de hombres mantienen numerosas partidas de ¿damas? mientras otros muchos se arremolinan en torno a ellos, algo por cierto que me recuerda a esas imágenes tan castizas de los bares de nuestros pueblos españoles a la hora de la partida, donde mientras cuatro juegan al mus, otros tantos miran, observan y comentan las jugadas (nunca he entendido donde está el placer en estar ahí de pasmarote, pero ese es otro tema...). A pocos metros de allí, la cartelera de cine no parece muy diferente en un primer vistazo a la de un Kinépolis o un Cinesa. sin embargo, cuando uno la observa más de cerca, se da cuenta de que la industria del cine chino va viento en popa, y aunque hay títulos occidentales (Bruce Willis es un clásico allá donde voy…), existe una gran mayoría de películas chinas. Algo de lo que también se puede dar cuenta uno en la habitación del hotel, cuando de 20 canales, 18 están emitiendo teleseries o películas chinas, sin olvidar esa añorada ¡¡carta de ajuste!! que pude ver en televisión al madrugar para coger el vuelo de vuelta. Quería haber puesto unas fotos de esa mítica imagen de varias cadenas, pero creo que iba a quedar muy friqui, así que al final me he decidido únicamente por poner la foto de esa cartelera de cine junto a la Plaza del Pueblo, y de los jugadores de damas.
 
 
   
 
 
Pero las sorpresas aquí no acaban nunca, y cuando llega la noche, Shanghai se convierte en una futurista urbe de neón, cumpliendo aquel presagio de ciudad del futuro que el visionario Ridley Scott trazó magistralmente en Blade Runner donde la mezca de ese mismo neón, lo oriental, y lo occidental, creaban una sublime atmósfera no muy distinta de la que he tenido la suerte de contemplar (y fotografiar!!).
 
 
Bueno, vale, ya lo sé, mucho rollo, ya casi me voy, y aún no he dicho donde podéis comprar bolsos y relojes si alguna vez os dejáis care por allí. Pues... en fin, ciertamente no creo que sea el mejor para aconsejar sobre este tema, aunque os aseguro que en la misma calle Nanging os abordarán continuamente, y si decidís seguir a estos vendedores natos, podréis vivir una experiencia "emocionante" entrando en un submundo de callejuelas, trastiendas y entreplantas con armarios escondidos tras indisimuladas cortinas... Pero si no os va mucho la aventura, os daré al menos una dirección donde las cosas funcionan de manera más sencilla y sobre todo, visibles... Junto al Museo de Ciencia y Tecnología (os dejo una foto del Museo, que por fuera es espectacular) y cerca de la parada de metro, existe una enorme galería subterránea donde hay decenas de tiendas donde podréis usar vuestras dotes de regateo (os van a hacer falta, os lo aseguro) para comprar un bolso, un reloj o un juego de té, etc... Así que, suerte!!!! 
 
 
 
Esto es todo amigos. No os dejeis engañar por las apariencias. Esto no es China. O sí lo es. Todo depende de como se vea. No olvideis que Shanghai es "sólo" menos del 2% de los más de 1.300 millones de chinos, y por eso me llevo la impresión que seguro que hay muchas Chinas en China por descubrir (y no lleva dobles intenciones, que os conozco!!).

Sed felices amigos.
 
Jim
 
 


domingo, 28 de abril de 2013

El secreto de los pequeños detalles (parte II)

 
Parece mentira como la apatía, la falta de inspiración, o simplemente la maldita pereza nos persigue, nos alcanza, y llega a apoderarse de uno de tal manera que parece que nunca será capaz de escalar, ascender y salir del agujero donde nunca debió caer.
 
Pero nada es para siempre... Ha costado escapar de ese círculo sin salida, pero aquí estamos de nuevo, con más ganas que nunca y con el mismo propósito que marcamos al inicio del blog. Compartir, compartir, y compartir, llevando ahí fuera, donde el "cielo" sigue un poco gris, un punto de optimismo y esperanza.  Y para celebrar esta vuelta después de más de cuatro meses, os dejo una segunda parte con más "pequeños detalles" de aquellos que os hablé hace unos meses...
 
 
Paseo Central del Campo Grande. Valladolid, España.
Anciana junto al castillo. Ponferrada, León, España.
Loch Lomond. Highlands, Escocia.
La paloma y el pescador. Simancas, Valladolid, España
Los muchachos de la calle Pal. Budapest, Hungría.
Cullera, Alicante, España.
Patio interior. Budapest, Hungría.
Fuente junto al mar. Trieste, Italia.

Basílica de Baños de Cerrato, Palencia, España
Catedral de Burgos, España

 
Besos y abrazos.
 
Isra&Jim